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-Limonada Para La Vida. FILEY 2017-

El pasado 18 de marzo de 2017 a las 20 horas, en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán, tuve el privilegio de presentar el libro “Limonada para la Vida” de Luis Enrique Roche, Coach Ontológico.

Escribir es un trabajo solitario quizá tan solitario como el de farero y quizás por ello sea tan difícil entender que es escribir. Para escribir un libro como “Limonada para la vida” hay que desnudar el alma, usar el cuerpo, los sentimientos, los pavores, las angustias y hasta los sudores. Para quien no es escritor es difícil hacerse una idea de lo que lo anterior significa.

Cesare Pavese, poeta y novelista italiano decía: “Haber escrito algo, te deja como un fusil disparado, que aún vibra y humea. Es haber vaciado la carga interna, pero no sólo lo que sabes de ti mismo, sino también lo que sospechas y supones, así como tus estremecimientos, tus fantasmas, tu vida inconsciente y haberlo hecho con sostenida fatiga y tensión, con constante cautela, temblores, repentinos descubrimientos y fracasos, haberlo hecho de modo que toda la vida se concentrara en ese punto dado, y advertir que todo ello es como si no existiera si no lo acoge y le da calor un signo humano, una palabra, una presencia. De lo contrario, es como morir de frío, hablar en el desierto, o estar solo noche y día como muerto”.

Para mí, un servidor… escribir es un acto de valentía, es desnudar el alma y plasmar en papel para la posteridad palabras honestas, sinceras… abrirte y hablar sobre temas que sabes serás juzgado por otros. Escribir también es un acto que inicia egoísta, dado que uno escribe bajo el “YO autor necesito escribir” pero luego ese acto muta en generosidad ya que “nadie puede dar aquello que no tiene para dar”. Cuando compartimos ese escrito y sucede un acto de adopción, uno logra hacer la diferencia en alguien.

Retomo lo dicho al iniciar esta plática… Escribir es un trabajo solitario, más cuando tenemos que atravesar un desierto del que ningún otro ser humano conoce los confines, el de nuestra mente… Un desierto sin apenas oasis, que se va descubriendo y muchas veces sufriendo conforme vamos avanzando.

Luis Enrique (Kiskis) ¡es un tipo excepcional! Lo conozco desde la primaria. Es una de esos seres humanos que se fijan de un modo especial en la más gigantesca de las insignificancias, como en la más diminuta de las grandezas y como coach, tiene el intelecto, estómago y corazón para vivir momentos impactantes en su afán de ayudar.

Como los bomberos que entran al lugar del que todos huyen. Mi querido Kiskis carga sobre sus hombros dolores y alegrías con el fin de prestarse a ayudar. Vive al borde de la vida, de mil vidas y las vive sin miedo, enamorado y entusiasmado.

Hay una frase de Joseph Reux “Hay dos clases de escritores geniales: los que piensan y los que hacen pensar”.

Cuando terminé de leer el libro “LIMONADA PARA LA VIDA” me dio trabajo procesarlo de inmediato ya que me dio mucho para pensar. Es una obra que mueve fibras sensibles para unos, cosas, situaciones que quizá algunas veces no queremos siquiera pensar.

Me impresionó la claridad con la que Luis Enrique (Kiskis para los cuates) expone y expresa el objeto y objetivo de la lectura desde la perspectiva del “Ser”. Se me hizo una obra amena, interesante y muy humana… Quizá incluso eso sea lo que más me gustó, la humanidad y la humildad con la que describe situaciones con las que cualquiera podría reflejarse. Hay momentos en la lectura que obligadamente hacen que uno como lector entre al baúl del “NO TOCAR” emocional, por lo general guardado y escondido muy adentro. LIMONADA PARA LA VIDA es un testimonio de trabajo, esfuerzo, dedicación y amor. Una obra sin pretensiones de pontificar pero si de causar en el lector una introspección y una profunda meditación cuando sea puesto frente a un espejo que mostrará la realidad de lo que uno tiene enfrente. ¡Una lectura sumamente RECOMENDADA!!!

¡ÉXITO MI QUERIDO KISKIS… LO MEJOR ESTÁ POR VENIR!

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